miércoles, junio 20, 2007

"La Memoria Obstinada" de Rafael Bautista


Por Esperanza Yujra


Hasta el siglo pasado nuestra literatura, no me refiero sólo al cuento, respondía lo que podemos llamar un proyecto de país, algo verificable en la lectura de cuentos y novelas, en los se observa, casi de manera inevitable, la temática social e histórica, así tenemos la literatura de la Guerra de Chaco, de la Revolución , de los temas mineros, de los temas sobre la problemática indígena o de la guerrilla. En la actualidad, en el cuento, como en otros géneros literarios, los jóvenes escritores, se han desligado de lo que se podría llamar una propuesta nacional a partir de la literatura, y se ha optado por incursionar en otros espacios alejados de la "realidad" o de los temas sociales. Esto lo podemos observar no sólo en el cuento, también en la novela, donde la mirada individual, de problemática existencial es lo que prima, lo que no me parece mal, puesto que esto tiene también su razón de ser, y responde a una visión de mundo, que en algún momento sería bueno analizar.

Los cuentos han dejado de ser realistas y aspiran llegar a otros niveles, es lo que sucede con La Memoria Obstinada, este libro de cuentos es una gran búsqueda, ya no de la realidad, sino de la verdad, la que es vista a través de los personajes y del narrador. No se examina la realidad histórica, sino la existencia, es decir, el ser en el mundo. De manera que la dimensión histórica de los personajes, está supeditada la dimensión existencial de los mismos.

En un mundo globalizado, en el que la relatividad no sólo es una forma de ver el mundo, sino una manera de vivir, la incertidumbre forma parte de nuestra cotidianeidad, esto es lo que nos muestran los cuentos de La Memoria Obstinada: los argumentos se desplazan en el espacio onírico sin que el imperativo de lo real sea un obstáculo, es como si estos cuentos representaran un juego que pretende subvertir eso que llamamos verosimilitud.

Puedo pensar en dos niveles para la comprensión de este libro de cuentos: un primer nivel que tiene que ver con la búsqueda de una voz poética; y el otro con lo que es el desarrollo de los argumentos. Al respecto debo decir que lo primero es lo que parece tener mayor importancia: la voz poética del narrador es demasiado fuerte, de manera que muchas veces los argumentos quedan subordinados a ella.

Existe un narrador omnisciente que lleva la historia a través de un punto de vista que está marcado por un yo poético, algo explicable a partir del conocimiento de que el autor es también poeta. De manera que narrador y autor a veces, forman un todo indisoluble, pero que, muchas veces, deviene en un mismo registro de voz que nos hace pensar en un extenso texto de prosa poética.

Por otro lado, de vez en cuando, dentro de la narración se filtra un narrador equisciente o narrador personaje, el que de alguna manera nos brinda otro punto de vista; y de manera casi esporádica aparecen algunos personajes, diciendo algún diálogo, emitiendo alguna opinión para luego desaparecer, dejando para el narrador y para el lector muchas conjeturas, a partir de estas apariciones. La voz de los personajes dicen mucho, en este caso la contracción o concentración es en realidad una apuesta por lo esencial en el diálogo.

Sin embargo, lo dialógico muchas veces cede a la reflexión, de manera que el narrador es interprete, no sólo describe, también interpreta el mundo y a los personajes. Juego hermenéutico que tiene mucho que ver con la voz poética, no olvidemos que la poesía, de alguna manera es interpretación del mundo, y no simple descripción de él.

Este libro de cuentos es una larga meditación, no sólo sobre la vida, o la realidad sino sobre la misma existencia, a través de personajes que deambulan por las calles, muchas veces solitarios otras veces regodeándose en su soledad. Pero siempre dentro de una atmósfera onírica.

Los espacios oníricos se intercalan con espacios urbanos, sin embargo, éstos parecen ser una continuación de aquellos, de manera que la sensación con la que se queda el lector es siempre de suprarealidad, más que de irrealidad.

Las fronteras entre los géneros se han roto, la poesía aspira a ser narración y viceversa. En este caso el cuento también aspira a ser poesía, quizá esto es lo más sobresaliente de este libro de cuentos, porque no sólo es una exposición de argumentos y de historias, es también reflexión poética. Esto se ve reforzado por la utilización de recursos propios de la poesía, figuras literarias como metáforas, metonimias, tropos, etc. rondan por estas páginas. Lo que nos muestra que las posibilidades del cuento son ilimitadas.

Para finalizar, deseo leer una cita de Herman Broch: "Descubrir lo que sólo una novela puede descubrir es la única razón de ser de una novela. La novela que no descubre una parte hasta entonces desconocida de la existencia es inmoral". Parafraseando a Broch, pienso que la importancia de la literatura está en que ella nos muestra algo de nuestro mundo, pero lo más importante es que ella nos muestra algo de nosotros mismos, y esto es lo que logra La Memoria Obstinada de Rafael Bautista.